Espiritualidad Contemporanea
Ponte en ruta: dale tiempo a lo más importante…

Ponte en ruta: dale tiempo a lo más importante…

Orar es afianzar tu mundo en su propio eje de rotación...

Orar es afianzar tu mundo en su propio eje de rotación…

Querida lectora, lector, hablamos mucho de la oración, de su importancia, de su poder para centrarnos, enfocarnos, concentrarnos en lo más importante… Pero tristemente nuestros buenos propósitos de orar muchas veces se ven frustrados o truncados por muy diversas circunstancias, muchas veces de manera tan sutil que ni siquiera nos damos cuenta cuando hemos ya abandonado la práctica…

Y es por ello que, en esta ocasión, deseo hablarte de las causas que nos alejan de este tiempo con Dios a fin de que puedas evitarlas y profundizar tu relación con Él y en Él a fin de que tu vida se transforme por completo.

Pues bien, ¿cuál es la causa principal del abandono de la ruta de la oración? Dice el místico español Ignacio Larrañaga, que en muchas ocasiones esto tiene que ver con la inconstancia que nace de la frustración, y el juicio que piensa que no hay relación entre los esfuerzos que estamos haciendo y los resultados que tenemos. Buscamos, en la plegaria, rapidez y eficacia como en los asuntos humanos.

Y, sin embargo, continúa Larrañaga, “la primera condición para los que quieren tomarse en serio la vida con Dios, es la paciencia, el arte de saber que Dios es esencialmente gratuidad, que nuestra lógica y nuestros verbos de “merecer”, “pagar”, “exigir”, “ganar”, “justicia conmutativa o distributiva”… no valen con Dios. Si aplicamos estos términos que pertenecen a la lógica humana, tenemos que despedirnos de la empresa de la oración, pues terminaremos teniendo la impresión de que todo lo concerniente a la oración es irreal, irracional, y abandonaremos nuestro cometido de orar…”

Comenzaremos a preguntarnos “¿qué hago aquí?… estoy perdiendo el tiempo, debería de estar haciendo otras cosas más importantes” etc. Pero la respuesta a todas estas interrogantes llega cuando tenemos la certeza de que Dios lo merece todo, absolutamente TODO… Pues es el centro creador, y sustentador de mi vida y del universo.

¿Qué tanto puede ser que yo le otorgue, a lo largo del día, una hora de oración? Hemos hablado ya mucho sobre la importancia de la lectura de las Sagradas Escrituras, así como de la contemplación luego de la eucaristía… Pero puede ser bueno sumar a éstos, otros momentos durante el día, pues la oración, no lo olvidemos, es un tonificarse del alma, es un volver a la paz…

Utilizando una imagen metafórica, orar es volver a poner la puerta en su quicio, este vástago utilizado antiguamente para embonar ambas puntas de los ejes de una puerta, y permitir así que se moviera perfectamente, con toda su flexibilidad, y con todo el apoyo necesario.

Esta es una perfecta comparación de lo que la oración hace en el ser humano, permitiéndonos, como a la puerta, movernos con facilidad, porque estamos agarrados de un fuerte centro.

Pues, por el contrario, cuando no estamos en Dios, estamos como alienados como enajenados.

Así pues, lectora, lector, PA-CIEN-CIA… Permíteme un diminuto juego de palabras al decir que dicen… dicen que la paciencia, es la madre de toda ciencia, e incluso para orar, se requiere ciencia… La ciencia de la paciencia.

Amor, Alegría y Paz, para ti y para todos.
Eduardo Llanos San Millán.

Un Comentario para Ponte en ruta: dale tiempo a lo más importante…

  1. tere ugakde dice:

    Gracias x compartir su Fe ,su encuentro personal con Dios,su sabiduria,con la finalidad de mejorar mi vida manteniendome unida Dios,unirnos,y amarlo como el me ama,teniendo un trato intimo x medio de la oracion,el Padre Ignacio decia paciencia si quieres tomar en serio a Dios sientate en el umbral de la puerta.de nuevo gracias y mil bendiciones

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Septiembre 8, 2016

¿Te gustaría saber qué tan espiritual eres? Saber esto no es tan subjetivo ni tan complicado como pudiera parecer a primera vista. De hecho, si entendemos qué son los valores espirituales, es fácil entender qué tan espirituales... somos. Un valor espiritual es aquél que tiene que ver con la unidad y, en última instancia, con el amor. Todos aquellos valores que tienden a generar unidad y armonía entre las personas, son valores que provienen del sustrato básico del amor y, por ende, son valores espirituales. Y para poner esto en práctica, antes que nada tienes que hacer valer el amor contigo mismo@. Concretamente.. creando en tu ser: unidad. Siendo coherente con tus pensamientos, sentimientos, acciones; buscando el imperio o reinado de la unidad dentro de tu propia persona, eligiendo cuidadosamente la calidad de tus pensamientos, pues de la calidad de la calidad de nuestros pensamientos depende todo lo demás. Quien crea a su alrededor y en su propia persona constantemente conflictos y divisions... no es un ser muy espiritual. En cambio, son tremendamente espirituales aquellas personas que, sencillamente, saben unir... Y aquí es importante hacer una aclaración en el sentido de que hablar de espiritualidad, no es lo mismo que hablar de religión. Sencillamente: quien crea conflicto se aleja de la espiritualidad, quien genera soluciones y reconciliaciones... ES ESPIRITUAL. El mundo que sueño, lo creo en mí. Eduardo Llanos San Millán.

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¿Cuánto podría cambiar la faz de la tierra si los que creemos en un Dios que es Amor, realmente nos decidiéramos a vivir con amor?



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